SOMOS RAPEROS, PERO NO DELINCUENTES.

    Entrevista con IVY QUEEN durante la reunión de The Noise Red Bull Music Festival en Nueva York

    por · junio 15, 2018

    todas las imágenes por María Jose Govea/Red Bull Content Pool

    1992. Puerto Rico. En una discoteca nace un sonido nuevo para la isla que luego se convertiría el dominio global, pero ahí y en ese momento, por resultado de migración de sonido y cuerpos, ahí tan sólo era el inicio. DJ Negro desarrollaba talentos y los publicaba en compilaciones. The Noise, más que una discoteca, sirvió como el nombre del proyecto de las compilaciones y agrupación. Se escuchaba dembow, merengue, dancehall y más, y nacía un sonido para la isla: los primeros pasos de reggaetón. Más que rimas, y una batalla entre talentos, los espacios en la región de Carolina y Viejo San Juan se convirtieron en centros de diversión, y también de identidad. Ahí en The Noise se reunía la juventud y descubría un movimiento.

    En la isla, los espacios de creación y experimentación eran limitados, es ahí que el underground se posicionó como una voz y lucha ante las limitaciones de exploración, permitir que una juventud fuera recibida, tener identidad, decisión y sonido.  La corriente underground de Puerto Rico, su sonido y experimentación, puede retratarse a ese momento en 1992 en The Noise, club del Viejo San Juan y agrupación.

    The Noise, más que el génesis de un género, fue un espacio que acobijó a las voces marginadas de la isla. Ahí vivía la resiliencia de la juventud ante el cambiante clima socioeconómico de la isla. La discoteca, así como el género, se convirtió en la celebración de existencia. De forma sónica, el sonido de reggaetón es el resultado de migración e intercambio entre sonidos afro-descendientes de Centroamérica y el caribe, así como una experimentación de identidad, territorio y expresión. En cuanto a su contenido, una lírica que ilustraba el hablar y léxico de la calle, el de la juventud al día al día. De los talentos dentro de The Noise se encontraban Baby Rasta y Gringo, Las Gaunabanas, Maico, Vico C,  Don Chezina, y más.

    En Puerto Rico, reggaetón nace de la contracultura de la isla como una declaración creativa ante el panorama social y político; un diálogo alternativo, que se escuchaba em canciones. Dentro del sonido también existían capas de privilegio, siendo un espacio liderado por hombres, hasta que se unió a The Noise la primera y única mujer Martha Ivelisse Pesante Rodríguez, mejor conocida como Ivy Queen. Las canciones de Ivy Queen bajo su pluma poética sirvieron como respuesta a la densidad misógina y machista en el género; el enfoque de la reina del reggaetón: las condiciones sociales y políticas de las mujeres, erradicación de estereotipos y la celebración de vida.

    A principios de los noventa el panorama sociopolítico de Puerto Rico marcó una transcendental conversación acerca de la gestión política y económica de la isla. La Sección 936, una disposición del Código de Rentas Internas Federal (IRC, por sus siglas en ingles) otorgaba beneficios a aquellas corporaciones estadounidenses que invirtieran en territorios. Puerto Rico, un territorio incorporado de Estados Unidos, permanecía y crecía como un centro de inversión que por más de cuarenta años brindó beneficios tributarios a empresas estadounidenses en la isla. Tras años de revaluación, en 1996 el Presidente Bill Clinton firmó la eliminación paulatina de la Sección 936. Con el fin de la medida y después de décadas del bienestar corporativo sobre la ciudadanía, nace la  creciente perdida de trabajos. A mismo tiempo, crecía la incertidumbre del bienestar y futuro de Puerto Rico, pero en esa preocupación, quien sufría la posteridad económica sería la juventud de la isla. La intranquilidad de la juventud se vio reflejada en su propio espacio de creación y experimentación.


     


    El espacio de la juventud, la otredad, funge como identidad con lazos de pertenencia ligado a comunidades –e individuos en esta – que enfrentan discriminación y prejuicio institucionalizado por status quo. The Noise funcionó como un espacio para alimentar la celebración y resiliencia de otredad de vivir al margen sociopolítico y económico de la isla.

    The Noise como un espacio de otredad en el cual la identidad se cruzaba con los elementos y transformó en una generación para dar vida a una nueva identidad y voz. El reggaetón se convierte en un sonido reaccionario a los temas políticos de la isla. Más allá del dembow, el sonido es una respuesta a la época y sus necesidades, un producto cultural enfocado en la valorización de identidad.

    2018. Después de casi dos décadas y ahora en Nueva York en La Marina como parte del Red Bull Music Festival, se reunió The Noise (DJ Negro, Ivy Queen, DJ Nelson, Alberto Stylee, Micol Super Star, Ranking Stone) En su momento el reggaetón nació para atender las necesidades de la juventud en la isla de Puerto Rico; a lo largo de las últimas dos décadas, el reggaetón se ha venido convirtiendo en un género de dominio global, con un impacto cada vez mayor en la música, el streaming, y la cultura popular.

    Vistamos la reunión de The Noise en La Marina en Nueva York y hablamos con Ivy Queen.  

    Reunirse después de tanto tiempo, ¿qué se siente estar aquí? 
    Memorias. Memorias increíbles de mi adolescencia. Y el respeto sigue está ahí. La sonrisa de mi padre musical DJ Negro, el abrazo de mis compañeros. It was everything. So happy. So blessed. To be alive and keep doing what I always wanted to do.

     

    Ahora que han pasado años desde su origen, ¿desde que punto de vista estamos observando el reggaetón?
    El reggaetón ahora está en muchas canciones de pop. Todo es una evolución. El ritmo no suena 100% a lo que era antes, pero sigue estando atento, ahora también tenemos el trap. Todo es evolución. Yo soy una mujer profunda yo soy escritora, lyrcist, me gusta escribir canciones.

    El género ha crecido, pero en una icónica canción con The Noise, dijiste una frase que marcó vidas “Somos Raperos, Pero No Delincuentes”, ¿cómo sigue esa frase tan relevante hoy? Todavía se vive, se siente. Cuando yo hice esa canción había una alzada del gobierno de Puerto Rico en contra de la música urbana. Por un lado, el contenido de la música era no grato para la mujer. Y cuando yo decidí cantar, se sintió como un empowerment para la mujer. No estoy diciendo que el hecho que yo cantara fuera el empowerment, sino que en el momento  el gobierno prohíbe nuestro género y eso hizo que la curiosidad creciera y se convirtiera en un movimiento. Nuestro género siempre ha pasado por cosas, pero la evolución de la música está y siempre será otra cosa nueva. Soy mujer intensa soy de contenido, me gusta escribir. Me gusta hacer canciones con las que te puedas identificar.

    Tu música sigue y seguirá teniendo impacto con nuevas audiencias. 
    Siempre que yo escribo algo, o los éxitos que escribí lo hice para que la persona se pudiera identificar. Cuando una persona se identifica, eso no tiene fecha de caducidad. Siempre te seguirá persiguiendo la canción. Y es lo que pasa con la música, cuando voy al estudio y hago música, lo que busco es que alguien se identifique y haya pasado por eso.

     

    En la isla, tu música atendió necesidades de una juventud marginada. Pero cuando te conviertes global, tu sonido atiende necesidades de jóvenes en todo el mundo. 
    Es increíble. Te juro que yo escucho unas historias; cuando puedo compartir con el fanático, me paran en un aeropuerto o en cualquier lugar, y cuando me comparten lo que mi música les ha hecho sentir. Es increíble. Yo puedo cantar frente a un abuelo, abuela mamá, papá, la tía, toda la generación te conoce, es lo más grato que hay en la vida para ti. Es algo que no voy a poder explicarlo.

     






       



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    Last updated: 2018-06-26T17:29:32.000Z
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